PRENSA

Escribo entre dos mujeres

Por Pablo Aravena.

María Inés La Greca Madreselva, 2018, 140 pp.

Pese al título y la época que vivimos, éste libro no es precisamente un libro sobre feminismo, aunque su autora ciertamente lo es. Porque "todxs" (me es impropio aún escribir así, como ella) somos muchas más cosas que nuestras militancias, causas y deseos.

Estamos hechos de muchas piezas y es la contingencia más que la voluntad, o una racionalidad soberana, la que determina el predominio volátil de una sobre las otras, a tal punto que, hecha la vista atrás, llegamos hasta el extremo de no reconocernos. Si nos lo tomamos en serio, la constatación no deja de causar cierto vértigo, perplejidad más precisa-mente. Pues entonces ¿Cómo podemos ser alguien, uno(a)? ¿Qué hay debajo de esa costra que es el Yo? ¿Qué "solución" se ha dado hasta aquí la humanidad para tan esencial problema? Me parece que estas son las preguntas fundamentales que subyacen a los distintos textos que conforman este libro, escritos también en el curso de un lapso de la vida de su autora. María Inés La Greca -joven filósofa argentina- hasta aquí había sido conocida en el gremio por sus escritos sobre filosofía de la historia, una labor que ha desarrollado -con extrema rigurosidad- proponiendo algunos desarrollos a partir de los planteamientos del recientemente fallecido Hayden White, es decir en la estela del narrativismo. Visto su trabajo académico, el presente libro puede ser entendido como una deriva de éste, pero que la ha llevado al extramuro de la academia y sus formalidades, formalismos y absurdos. Al leer a La Greca uno tiene la impresión de que el libro es el resultado de alguien que se tomó los problemas de la filosofía en serio, esto es que los pone a prueba en su propia vida o, mejor dicho, que se ha inscrito en cierta tradición o corriente de pensamiento porque es la que mejor le sirve para pensar la vida... la vida de una joven filósofa, académica, mujer, feminista, nieta, hija, tía, etc. Nos referimos, en efecto, a las complejidades de la construcción narrativa de la identidad, cuestión que no puede ser pensada en abstracto justamente para que pueda ser pensamiento verdadero: "esa yo que habla como auto-suficiente reina de su existencia es una fantasía... a mi cuerpo y a mí nos enternece aún escucharla hablar, como si fuera dueña completa del curso de su vida, con sus mil y un proyectos, con su confianza ingenua en la teleología [...] Además es mala consejera: disfraza de deducción su paranoia por lo que no puede controlar y con sus decires y haceres a veces lastima a quienes más queremos" (p.63).

Pablo Aravena Núñez